El primer camión con materia prima ha entrado en el recinto, cuyas instalaciones están acondicionadas «al 75 por ciento»

scale«Estamos con la puesta a punto de la fábrica, la tenemos al 75 por ciento, tanto de las instalaciones como de la maquinaria; hemos cambiado miles de litros de aceite, filtros y todo eso». Esto explica Juan José Gómez Rey, directivo de Hércules de Armamento, la empresa concesionaria de la gestión de la fábrica de armas.

-¿Cuánta gente hace esa labor?

-Ahora mismo entre vigilantes, personal de mantenimiento y finanzas son 29 empleos directos. Luego hay entre 13 y 15 empleos indirectos para otras tareas. Vamos a hacer una serie de mejoras en las instalaciones para adecuarnos a las normativas y aportar un plus de calidad: pavimentos nuevos, hemos mejorado parte de la instalación eléctrica, parte de las líneas de media tensión… Todo eso ya está hecho.

-¿Cómo van a hacer la contratación de los trabajadores?

-Hemos empezado el proceso de selección de personal hace más de un mes y recibimos casi 1.300 solicitudes viables, entre antiguos empleados y nuevos. Tuvimos más peticiones, pero no encajaban dentro de los perfiles. Se ha hecho una preselección de 400 personas, aproximadamente, y se ha llamado a todo el mundo. Hubo quien no ha querido venir ya a las primeras entrevistas, entre ellos algunos antiguos trabajadores, que han declinado la invitación, con lo cual para nosotros no están moralmente capacitados para exigir otro tipo de cosas. Vamos a hacer una selección profesional rigurosísima y entrarán por méritos profesionales, no por otros motivos.

-¿Cuántos empleados entrarán?

-En el plazo de dos o tres meses entrará otra tanda de 40 a 60 personas y en tres meses otras 40 o 50 más, casi con toda seguridad, para ir cumpliendo los plazos. Toda la gente nueva pasará un curso de formación y estamos en conversaciones con la Xunta para preparar una serie de cursos específicos. Hay una serie de oficios que no existen en el mercado y los tenemos que dar nosotros. Se van a abrir unas solicitudes, con 15 personas por especialidad, y a partir de ahí escogeremos a los mejores. Eso va a empezar en cuestión de días.

-¿Ya tienen los permisos para la fabricación de armas?

-Ahora mismo tenemos un trabajo muy duro, que es montar las ISO y las clasificaciones para llegar a la Pecal (los requisitos del Ministerio de Defensa y de la OTAN para la gestión de la calidad que deben cumplir los suministradores de materiales). Ese es un trabajo burocrático largo y tedioso. Vamos a empezar con la fabricación de unas determinadas piezas para unificar todo el proceso de calidad. Para eso ya entró el primer camión con materia prima. Esperamos que en un par de meses tengamos ya la Pecal porque sin ella no podemos vender armamento.

-¿Tienen compradores?

-A nivel comercial ya habíamos hecho un trabajo previo antes de la concesión y había precontratos que ahora estamos convirtiendo en contratos. En algunos casos no podemos hacerlo hasta que tengamos la Pecal. Hemos avanzado bastante en contratación civil con algunas empresas gallegas conocidas para productos que van desde el mecanizado de piezas de alta precisión aquí en Galicia hasta piezas de diversa índole para empresas madrileñas.

-¿Y la venta de armas?

-También hemos avanzado mucho las negociaciones para venta de armamento en determinados países, concretamente en tres países sudamericanos. El Ministerio de Defensa ha cambiado su estrategia y ha aumentado su presupuesto con lo cual contamos que ahora van a salir una serie de concursos para pedir armamento ligero a los que optaremos.

-¿Van cumpliendo los plazos que se marcaron?

-Vamos adelantados sobre el planning previsto en el plan de negocio. En la preparación de la fábrica llevamos un mes y medio de adelanto y a nivel comercial si llegamos a tener la Pecal ya estaríamos firmando contratos y presentándonos a concursos.

-¿Tendrá alguna ventaja esta fábrica sobre otras del sector?

-Está considerada fábrica estratégica por Defensa. Eso tiene una serie de ventajas y sus desventajas. Si se produce un conflicto tendríamos que dejarlo todo para fabricar lo que nos pidan. Nosotros tenemos que ir de la mano del ministerio, porque no podemos vender armas a otros países si ellos no nos dejan, pero Defensa también ayuda cuando hay conversaciones bilaterales del Gobierno español con otros países y entra en juego la cuestión del armamento: eso para nosotros es una ayuda comercial.

Vía La Voz de Galicia.

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